Colmar, la pequeña Venecia

Coordenadas: 48°04′54″N 7°21′20″E

Al llegar, mi cámara se desvió hacia el edificio amarillo mostaza con flores rosadas y rojas en los balcones. Luego, era como si la cámara tuviese vida propia; no podía dejar de fotografiar. Colmar en Francia es un edén para los fotógrafos, por eso se cataloga como la ciudad más bella de Europa. El encanto de este lugar es tan pintoresco, que al caminar por sus calles imaginas que entras a la villa de La bella durmiente

  Para añadir al encanto de Colmar, las cigüeñas (acompañadas por la leyenda, por supuesto) se ven por todos lados. Foto: Pamy Rojas

Para añadir al encanto de Colmar, las cigüeñas (acompañadas por la leyenda, por supuesto) se ven por todos lados. Foto: Pamy Rojas

Pequeña Venecia

Visitamos Colmar en nuestro viaje a Suiza. El avión hizo escala en Frankfurt y decidimos guiar hasta Zurich. En la ruta en auto, de aproximadamente cuatro horas, nos detuvimos en esta pintoresca villa con sus casas pintadas de colores brillantes, una mezcla de estilo francés y alemán. Los canales que cruzan por las calles, cerca del río Lauch, además de añadirle gran encanto, le otorgan a Colmar el título de la Pequeña Venecia.

  Los canales se usan para la navegación, riego de cultivos, suplido de agua y drenaje.  Foto: Pamy Rojas

Los canales se usan para la navegación, riego de cultivos, suplido de agua y drenaje.  Foto: Pamy Rojas

Cerca del Bosque Negro

No es de extrañar que este lugar se asemeje tanto a los cuentos de hadas, ya que el Bosque Negro está muy cerca de Colmar. Las villas pintorescas y el bosque siempre verde fueron escenario de muchos cuentos para niños escritos por los hermanos Grimm.  Esta región montañosa al sureste de Alemania, y que bordea Francia, fue la inspiración de historias como la de Rapunzel y la de Hansel y Gretel

  Además de los llamativos colores de las casas, las flores están por doquier. Foto: Pamy Rojas

Además de los llamativos colores de las casas, las flores están por doquier. Foto: Pamy Rojas

La Estatua de la Libertad sale de Colmar

Colmar, además de servir como paisaje para historias infantiles, también albergó por un tiempo, a mediados del siglo diecisiete, al escritor francés, Voltaire.  Esta villa francesa es también cuna de August Bartholdi, quien fue el creador de la Estatua de la Libertad; un museo en su honor fue inaugurado en 1922.

Distrito de curtidores

Mi cámara continuaba con vida propia, un retrato en la plaza Du Marche, fue la próxima estampa capturada; un grupo de músicos tocando chelo, guitarra, pandereta, trompeta, acordeón y otro instrumento rústico de lo más curioso.  Luego de escuchar por un rato la melodía que le reglaban a todo aquel que por allí pasaba, caminamos hasta Quartier des Tanners; el distrito donde vivían, para el siglo dieciocho, los curtidores de cuero. Las estrechas y altas casas de este recinto se distinguen porque tienen varias terrazas abiertas en diferentes niveles, para que los curtidores pudieran secar las pieles.

  Las casa típicas del Distrito des Tanneurs donde vivían y trabajaban los curtidores. Foto: Pamy Rojas

Las casa típicas del Distrito des Tanneurs donde vivían y trabajaban los curtidores. Foto: Pamy Rojas

Casa con cabezas

De allí continuamos hasta el museo de Bartholdi, el cual guarda modelos y diseños del artista.   Muy cerca del museo, caminamos hasta la iglesia San Martín.  Me asombré ante la majestuosidad de la enorme iglesia, un hermoso ejemplo de arquitectura gótica; allí entré a encender una vela como ofrenda. Al salir, seguimos hasta la peculiar Maison des Tetes (casa de las cabezas); que literalmente está adornada con caras que sobresalen de la estructura.      

  La casa de las cabezas se caracteriza por los retratos que le dan nombre a la mansión. Foto: Pamy Rojas

La casa de las cabezas se caracteriza por los retratos que le dan nombre a la mansión. Foto: Pamy Rojas

Pinot Gris para terminar el recorrido

Esta ciudad es una de las más secas en Francia, lo que la hace ideal para producir el famoso vino de la región de Alsacia.  Obviamente, antes de irnos de Colmar nos sentamos en las mesas de afuera del restaurante Le Stam, cerca de la plaza Des Dominicains, para disfrutar de unas copas de vino. Mi cámara inquieta regresó al bulto, para yo poder extasiarme tranquilamente con un pinot gris exquisito.

  Por dondequiera se aprecia un canal, flores de colores, casas hermosas y su reflejo en el agua.  Foto: Pamy Rojas

Por dondequiera se aprecia un canal, flores de colores, casas hermosas y su reflejo en el agua.  Foto: Pamy Rojas


Prácticas de turismo consciente:

1. Reconocer la importancia de la conservación y buen uso del agua.

2. Aprender sobre la historia y cultura del lugar.

3. Disfrutar de los espacios sin dejar basura.

4. Colaborar con los negocios locales & vendedores ambulantes.

5. Apoyar a los artistas callejeros.


  Una artista callejera imitando a un mimo y por unos cuantos euros me permitió tomarle una foto, solamente una. Foto: Pamy Rojas

Una artista callejera imitando a un mimo y por unos cuantos euros me permitió tomarle una foto, solamente una. Foto: Pamy Rojas

Lugares de interés:

Museo Bartholdi

Iglesia San Martín

Maison des Tetes

Plaza de las Catedrales

Plazas de los Dominicos

Distrito de Tanneurs


  Frutas secas en la tienda Le comptoir du fruit. Foto: Pamy Rojas

Frutas secas en la tienda Le comptoir du fruit. Foto: Pamy Rojas

Gastronomía:

Le comptoir du fruit

Le Stam Restaurant