La ciudad que tanto te gustó se llama Lucerna

Coordenadas: 47°3′N 8°18′E

Suiza cuenta con uno de los mejores sistemas de trenes en Europa, además de estar localizado en el mismo centro del continente.  Comparte frontera en el oeste con Francia; en el norte con Alemania; en el este con Liechtenstein y Austria y en el sur con Italia.  Esto convierte al país en una parada fácil en todo viaje que requiera llegar de España o Francia a Italia y viceversa.  Una de sus ciudades más conocidas es Lucerna, precisamente porque se encuentra de camino cuando haces este cruce de países europeos. Si ya has visitado Suiza, de seguro que estuviste aquí. Tal vez no recuerdas su nombre, pero en tu mente quedó grabada: esta ciudad en Suiza que es bella; queda al lado de un lago; tiene un puente bien viejo en madera desde donde los Alpes se ven espectaculares. 

El Puente de la Capilla con la torre de agua, protagonista de la ciudad, fue construido en madera en el siglo XIV. Foto: Bruny Nieves

El Puente de la Capilla con la torre de agua, protagonista de la ciudad, fue construido en madera en el siglo XIV. Foto: Bruny Nieves

La esencia de Suiza

Cuando comencé a viajar por Suiza, una de las primeras ciudades que conocí fue, claro está, Lucerna.  La encontré visualmente impresionante, pero no entendía por qué, de tantos lugares espectaculares que tiene este país, el único que la mayor parte de las personas que yo conocía había visitado era Lucerna.  Ahora que vivo aquí lo comprendí: Lucerna es un must-see especialmente si tienes pocos días, porque aquí encuentras la esencia de Suiza comprimida: lagos, montañas y arquitectura histórica. 

Desde el famoso Puente de la Capilla con su torre de agua (el monumento más fotografiado en todo Suiza) hasta el Museo del Transporte (el más visitado en el país), Lucerna ofrece alternativas para que todo visitante se lleve de recuerdo una experiencia inolvidable.   

El monumento al León conmemora los soldados suizos. Foto: Pamy Rojas

El monumento al León conmemora los soldados suizos. Foto: Pamy Rojas

Museo del Transporte

¡No hay que ser niño para disfrutar de este museo! El Museo del Transporte tiene pabellones dedicados a los medios de transportación principales: botes, aviones, autos, trenes y teleféricos.  Las facilidades incluyen cine con interesantes películas de diversos temas;  planetario con un impresionante cielo estrellado; exhibición de Lindt que te lleva por la rica historia de los chocolates; y el jardín de esculturas y museo Hans Erni (pintor, escultor y diseñador nacido en Lucerna).

Con estaciones interactivas, ejemplos de todo tipo de transporte, historias y logros y hasta un planetario, necesitarás al menos un día para conocer el Museo del Transporte.  Foto: Bruny Nieves

Con estaciones interactivas, ejemplos de todo tipo de transporte, historias y logros y hasta un planetario, necesitarás al menos un día para conocer el Museo del Transporte.  Foto: Bruny Nieves

Carnaval = Fasnacht en alemán

El carnaval se apodera de las calles para celebrar el final del invierno. Personajes extraños y enmascarados caminan por la ciudad, mientras las bandas del carnaval (Guggenmusiken en alemán) contagian a los participantes con sus instrumentos.  De origen católico, el carnaval arranca el jueves después del miércoles de ceniza con una campanada a las cinco de la mañana. 

Con un paisaje digno de una postal, Pilatus se puede visitar en verano y en invierno. Foto: Bruny Nieves

Con un paisaje digno de una postal, Pilatus se puede visitar en verano y en invierno. Foto: Bruny Nieves

Monte Pilatus

Para llegar al monte Pilatus tienes que tomar un barco que sale de Lucerna y cruza el lago, conocido en alemán como Vierwaldstättersee (lago de los cuatro cantones) ya de por sí, un espectáculo.  Luego hay que viajar también en teleférico y funicular aéreo para alcanzar el tope.  ¡Los más aventureros lo pueden subir a pie o escalando para luego bajarlo en parapente (paragliding)!

En un día despejado, como el que nos regalaron el día de nuestra visita, desde Pilatus se divisa un panorama alpino con sobre setenta picos. Con caminos para excursionistas, flora identificada y restaurantes, el monte es un buen anfitrión.  Al bajar se puede hacer una parada en la estación de Fräkmüntegg para cerrar el día disfrutando del tobogán más largo o del parque de sogas en suspensión más grande del país. 

Siendo una parada obligada de muchos viajes, tendré muchas oportunidades para continuar visitando Lucerna y seguir añadiendo a mi experiencia.


El Puente de la Capilla es la pasarela apuntalada más antigua del mundo. Foto: Pamy Rojas

El Puente de la Capilla es la pasarela apuntalada más antigua del mundo. Foto: Pamy Rojas


Subiendo la montaña en funicular. Foto: Pamy Rojas

Subiendo la montaña en funicular. Foto: Pamy Rojas