En Suiza, descubriendo el nacimiento del río Rin

Coordenadas: 46°37′57″N 8°40′20″E

Relojes, chocolates, bóvedas de bancos y paisajes, que parecen sacados de una postal, son algunas de las imágenes que nos vienen a la mente cuando pensamos en Suiza.  Pero este pequeño país del continente europeo es además uno repleto de riquezas naturales que se prestan para satisfacer los espíritus exploradores. 

Suiza es sinónimo de agua pues, aún sin contar con acceso directo al mar, este elemento representa su mayor riqueza.  La mayoría de las corrientes más importantes de Europa nacen en la cima de los Alpes Suizos, como por ejemplo, el río Rin (Rhein en alemán).  Este río, que es parte de las fuentes fluviales más importantes del continente, y se extiende hasta Alemania y Holanda, tiene su nacimiento en el Cantón de los Grisones en Suiza: precisamente este manantial fue el que inspiró nuestro recorrido.   

Una mochila con provisiones, una cámara y unas buenas botas

El recorrido puede tomar de dos a cinco días, dependiendo del tiempo disponible y desde donde se comience. Nosotros comenzamos en el Oberalp Pass, una de las muchas rutas que se encuentran a través de la sierra de los Alpes; donde se pueden seguir veredas identificadas hacia varios destinos.  El Oberalp Pass es accesible en auto, transportación pública, bicicleta y a pie.  Ober en alemán significa arriba, pues esta ruta se encuentra ya a unos 6,706 pies de altura sobre el nivel del mar; esto es cinco veces el alto del Empire State Building.

Como el nacimiento del Rin está localizado literalmente “Arriba en el Alpe”, este tramo es ideal para comenzar un recorrido ameno y factible para senderistas con experiencia y sin ella, como nosotros: un suizo experimentado, una boricua primeriza y nuestro hijo de cinco años.

Durante la subida, pudimos disfrutar del impactante paisaje, de la flora de los Alpes y del inesperado concierto que ofrece el tañido de las campanas que adornan el cuello del ganado en estas zonas.  Con un buen mapa basta para ubicarse, pero utilizamos las piedras que han sido pintadas sutilmente para este propósito.  Caminar en ascenso y cargando mochilas preparadas para tres días requiere hacer varias paradas, por lo que aprovechamos los valles y áreas llanas a través del recorrido para descansar y recargar energías con pequeñas meriendas.   

Placa en alemán que lee Fuente del Rin 1320 km hasta la boca. Foto: Marco Dettling

Placa en alemán que lee Fuente del Rin 1320 km hasta la boca. Foto: Marco Dettling

Luego de una hora y media de caminata, encontramos la Casa de Montaña Maighels, nuestra base por los próximos tres días.  Casas como ésta representan el clásico albergue donde se puede llegar a compartir el cuarto y la cena con otros senderistas, en un ambiente acogedor, limpio y accesible al bolsillo.   Además de que a estas alturas no existen muchas opciones de hospedaje.  Las Casas de Montaña son el lugar perfecto para compartir historias, intercambiar consejos que puedan hacer de la ruta una más amena y rellenar la botella de agua con el estimulante y 100% natural Wandertee: té para caminatas. 

A la hora de comer, nos organizaron en mesas de seis y compartimos con un par de señores suizos de unos 65 años.  Son amigos de la infancia, pero como ahora uno vive en la parte italiana y otro en la alemana de Suiza, han hecho de la Casa Maighels su lugar anual de encuentro.  Ellos nos recomendaron que aprovecháramos la cercanía del Glaciar Maighels para llevar al nene a buscar cristales y cuarzos.    

Una piscina natural

Al otro día, luego de pasar la mañana en el glaciar, llegamos hasta el manantial donde nace el río Rin, conocido oficialmente como Tomasee (Lago Toma) y que se encuentra a 7,693.57 pies de altura.  Para alcanzarlo hace falta subir un escarpado tramo, donde no es raro coincidir con un pastor de cabras paseando su juguetón rebaño, ¡como nos pasó a nosotros!  Primero vimos dos cabras y en cuestión de segundos estábamos rodeados por todo un rebaño.  Esto lo hizo mucho más interesante para nuestro hijo quien comenzó a seguir a las juguetonas cabras que, conocedoras del camino, iban subiendo bien rápido.

El esfuerzo de escalar no fue en vano, pues escondida y protegida por la montaña Piz Badus, se presenta una impactante piscina natural donde la temperatura ronda los 39° F (elpunto de congelación es 32° F).  Estar ahí es experimentar una naturaleza virgen, no afectada por el progreso.  Un espacio que invita a la reflexión y a los valientes, como fueron mi hijo y mi esposo, a darse un chapuzón frío pero revitalizante.

Vista del lago Toma o Lai da Tuma, como se conoce en el idioma del área, el retrorománico. Foto por Marco Dettling  

Vista del lago Toma o Lai da Tuma, como se conoce en el idioma del área, el retrorománico. Foto por Marco Dettling
 

De arriba hacia abajo

Es posible seguir las corrientes que nacen del Tomasee y aprovechar el camino para conocer la región de la Surselva donde se encuentran.  Esta área es una de las pocas en Suiza donde la mayoría de la población habla Retrorománico, el cuarto idioma oficial del país.  Nosotros, no sólo aprovechamos para aprender algunas palabras en este lindo idioma (Bun Di es buenos días), sino para degustar las especialidades autóctonas y descubrir sus pequeñas e interesantes comunidades.   

La Ruinaulta es uno de estos paraísos por donde pasan las afluentes del río Rin y el próximo lugar escogido para continuar nuestro recorrido. El nombre Ruinalta está compuesto por dos palabras en retrorománico:  Ruina (cantera de piedras) y aulta (alto).  Este cañón se formó luego de un deslizamiento de rocas ocurrido en el pueblo de Flims sobre 100,000 años atrás y, al día de hoy, se considera el más grande deslizamiento en los Alpes.

El glaciar Maighels se encuentra actualmente dividido en dos partes, consecuencia del deterioro que afecta los glaciares de la región. Foto: Bruny Nieves  

El glaciar Maighels se encuentra actualmente dividido en dos partes, consecuencia del deterioro que afecta los glaciares de la región. Foto: Bruny Nieves
 

En este cañón, además de caminar, se puede aprovechar para bañarse en el río, hacer una fogata o aprender river rafting.  Para apreciarlo desde otra perspectiva, también se puede tomar un tren de la línea Rhätische Bahn que lo cruza o un tranvía aéreo desde la ciudad de Films hasta Cassongrat y llega justo al borde de donde ocurrió el deslizamiento.  Nosotros después de tanto caminar, decidimos terminar nuestro viaje con un rico chapuzón.


Prácticas de turismo consciente:

1. Observar la fauna del lugar y respetarla.

2. Aprender sobre la historia del lugar.

3. Conocer y compartir con los locales y otros turistas.

4. Promover la economía en las hospederías locales.


Lugares de interés:

  • Glaciar Maighels
  • Cañón Ruinalta
  • Jardin de Escalamiento ProSiat
  • Descenso de Ríos o RiverRafting en Ruinalta
  • Museo Regional de la Surselva